La protesta aymara contra las concesiones mineras es una cortina de humo del presidente regional de Puno, Mauricio Rodriguez, para tapar su pésima gestión.
La serie de protestas que se han venido presentando en la zona sur de la Región Puno, fueron planeadas desde hace dos meses aprovechando la influencia de la ideología boliviana hacia las provincias de Chucuito y Yunguyo, con el fin de tapar las denuncias de corrupción en la selección de persona en las diferentes direcciones regionales del Gobierno Regional de Puno.
Mauricio, es un buen discípulo del presidente Alán García. Cuando se dio cuenta que caía su gestión y su gobierno. Cuando saltaron actos de corrupción como en el sector salud, entonces fábrica cortinas de humo y dispara por su radio Pachamama, para que en lugar de que las críticas se dirijan al gobierno regional, vayan hacia el Gobierno Central.
Según una investigación de la Cámara de Comercio de Puno, Radio Pachamama de propiedad de Mauricio Rodríguez, instigó a la población a levantarse contra las concesiones y la mina Santa Ana, con mensajes subliminales, recordando la historia heroica de los aymaras y la majestuosidad del Apu Kapia.
Contrariamente de lo que se pensaba, radio Pachamama, se volvió de la noche a la mañana, más crítico que radio Onda Azul y las emisoras de Juliaca, convirtiéndose en la emisora oficial del Frente de Defensa de los Recursos Naturales en la Zona Sur, donde los dirigentes encabezados por Walter Aduviri, azuzaban a la población día y noche y lo que es peor en el idioma aymara.
De manera que Mauricio Rodríguez, sabe lo que hace y cree que va a solucionar el problema de su mala imagen con este hecho, financiando todos los gastos del dirigente Walter Aduviri y todo su séquito (Abrió el coliseo cerrado, entregó desayunos a los huelguistas y entregó combustible).
En Resumen: La arremetida del presidente regional de Puno en contra del gobierno central, responsabilizándolo directamente de la entrega de las concesiones mineras y el proyecto Santa Ana, es una cortina de humo que provoca para deslizar los casos de corrupción que se campean en las direcciones y su pésimo gasto presupuestal.
Lo que pretende Rodríguez y su entorno es desviar la atención de los medios de comunicación para tapar la corrupción que ha salpicado a sus más estrechos colaboradores, tal el caso de Luis Ronquillo, quien ha colocado a sus allegados a los puestos de trabajo.